En los días previos a la llegada de Olentzero y Reyes Magos, todo es ilusión y magia. Sin embargo, para muchos niños y niñas con discapacidad, ese momento tan esperado sigue estando marcado por la desigualdad. La falta de juguetes accesibles y diseñados bajo criterios de diseño universal limita su derecho al juego, reconocido como un derecho fundamental de la infancia.
Según la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención sobre los Derechos del Niño, todos los menores tienen derecho a jugar, participar y disfrutar en igualdad de condiciones. No obstante, la oferta de juguetes adaptados o inclusivos sigue siendo escasa, cara o difícil de encontrar, lo que genera una desigualdad que se repite especialmente en estas fechas tan señaladas.
El diseño universal aplicado a los juguetes busca que estos puedan ser utilizados por todos los niños y niñas, independientemente de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas. Juguetes con instrucciones claras, diferentes formas de interacción, estímulos sensoriales variados, controles accesibles o posibilidades de adaptación no solo benefician a los niños y niñas con discapacidad, sino que enriquecen el juego de todos y todas.
En estos días de regalos, nuestra reivindicación es clara: ningún niño y niña debería quedarse sin jugar. Apostar por juguetes accesibles y de diseño universal no es solo una cuestión de inclusión, sino de derechos. Porque la magia de los Reyes Magos y Olentzero también debe llegar a todos y todas.
Comments are closed.